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Sobresalientes

He estado este tiempo de pandemia y cuarentena con el pensamiento de sobrevivir o sobresalir. En estos últimos 5 meses vi a jóvenes y adultos comenzando cosas que nunca antes habían hecho, he visto a personas hacer cosas que jamás pensé que harían: algunos comenzaron a trabajar de taxi privado, otros a vender comida, otros hacer mandados, vender verduras en sus casas, he visto también personas pidiendo en las calles. Me llamó la atención porque parece que las personas no creyentes están más dispuestos a hacer lo que tienen que hacer para sobrevivir, y veo eso también en los cristianos capaces de hacer lo necesario para sobrevivir, pero no para sobresalir. La salvación nos colocó en un mundo de posibilidades más allá de lo que podemos imaginar, pero no podremos sobresalir mientras no estamos dispuestos a romper límites que nos mantienen debajo de lo que Dios espera de nosotros: «De cierto de cierto os digo: El que en mí cree las obras que yo hago también el las hará, y mayores que estas hará; porque yo voy a mi padre». Juan 14:12

A veces las oportunidades más maravillosas en el Señor están detrás de barreras que son fáciles de negar, porque no son tan visibles. Algunas barreras se llaman orgullo, excusas y temor.

Orgullo. Hay personas tan orgullosas que no se permiten hacer nada que representa una amenaza para su persona. Viven sus vidas totalmente conscientes de la opinión ajena, su imagen toma más importancia que sus acciones y aunque algo sea bueno, no lo hace por miedo a que afecte su imagen. Puedo imaginar a los discípulos el día de Pentecostés ante el desafío de predicar ante miles de personas hacer algo que nunca habían hecho, pensar en que dirían de ellos, pesar en posibles burlas, no les importó nada de eso, se atrevieron y el resultado fue increíble. Oiga lo que dice la palabra de Dios: “Humíllese en la presencia del Señor y él os exaltara». Santiago 4:10

Mucho hemos dejado de hacer por orgullo, por el que dirán estamos en un tiempo de la historia donde necesitamos ser cristianos sobresalientes obedientes al llamado del Señor.

Excusa. No somos muy creativos para otras cosas pero somos genios para inventar excusas cuando se nos presentan las oportunidades de sobresalir, encontramos cada excusa para no orar, estudiar la Palabra, aprovechar las oportunidades que se ofrecen en la Iglesia, ayudar al prójimo etc. Lo que no sabemos es que cada excusa que inventamos, representa una oportunidad perdida de sobresalir. Es hora de que cada quien sea responsable a hacer lo necesario para aprovechar las posibilidades en el reino. Deje las excusas para los del mundo.

Temor. En la gloriosa tierra prometida, fluía leche y miel, el racimo de uvas requería varios hombres para cargarla, era tierra de gigantes pero no fue conquistada la primera vez por temor. Somos tan temerosos que pedimos a Dios que haga todo por nosotros; Dios no va hacer lo que nos toca a nosotros, por temor ¿Cuántas conquistas hemos perdido por temor? Puedes pensar en esa pregunta, pero más inquietante seria pensar en ¿Cuántas más vamos a perder antes de vencer el miedo en nuestras vidas? Esta crisis nos da como Iglesia una gran oportunidad para ser relevantes en una sociedad tan necesitada de esperanza, pongámonos creativos en poder representar a Jesús de manera sobresaliente, que ni el orgullo, ni las excusas ni el temor nos detengan de hacer cosas que quizás nunca habíamos hecho, una cosa se esté mundo está necesitado de que se atrevan a ir donde es necesario ir.

 

Pr Esteban Zapata

Los niños en la “iglesia de la gente grande”

Hoy voy a comenzar haciendo unas preguntas que pretenden su respuesta: ¿Qué es lo que les encanta hacer a los niños? ¿Qué actividades o situaciones atraen naturalmente a los niños? Una de las primeras cosas que pienso es en el agua. Ya sea que llueva y se forme un pequeño charco de agua en el patio, o salte a través de una fuente, o en la bañera de la casa, a los niños les encanta jugar con agua. ¿Y que de los helados? No necesitamos enseñarles a los niños como comer un helado. Nacen sabiendo como hacerlo. ¿Y si hablamos de correr? Coloquemos a niños al final de un largo pasillo y allí saldrán como en una carrera. A los niños les encanta correr. A los niños les encanta jugar con masa, colores y pegamento. A los chicos les encanta la música, les encanta saltar trepar y luchar, especialmente a los varones. Les encanta usar su imaginación. Les encanta mirarse en el espejo, les encanta hablar, hacer preguntas. Les encanta jugar con juguetes.

Hace varios años atrás, había una propaganda comercial en la televisión que ilustraba como un niño responde ante algo que le gusta mucho. La escena se abre en el dormitorio de los padres. Ellos están profundamente dormidos. De repente entra su hijo en el dormitorio completamente vestido. Trepa en la cama y comienza a sacudir a sus padres por los hombros  mientras les dice: “¡Despiértense!, ¡Despiértense! ¡Me prometieron! que hoy me llevarían a McDonald’s.

Los adormecidos padres miran el reloj que esta junto a la cama para ver que hora es. El Padre bosteza y dice: “Vuelve a la cama,  hijo son las tres de la mañana”. Ese es un niño al que le encanta McDonald’s. Se levanta temprano. Se viste solo. Esta listo para ir.

Que bueno sería si los niños respondieran de la misma manera para ir a la iglesia. Seria maravilloso si los niños se despertaran temprano el domingo de mañana, se pusieron su propia ropa y despertaran a sus padres con el mismo entusiasmo que el niño de la publicidad comercial de McDonald’s: “¡Despiértense! ¡Despiértense! ¡Me prometieron que hoy me llevarían a la iglesia!” ¿Es solamente un sueño? Puede ser. Pero quiero señalar  lo siguiente: debe haber algo acerca de la iglesia que a los niños les encante, no estoy hablando de la Hora Feliz o cuando se les invita golosinas. Hablo de la “iglesia de la gente grande”, el culto de adoración, la hora de la predicación.

Permítanme regresar a la propaganda de McDonald’s. ¿Qué es lo que le gusta tanto a los niños de McDonald’s? En realidad, es el menú infantil: una hamburguesa de tamaño para niños o las miniaturas de pollo, papas fritas, una bebida y un juguete. Los restaurantes de comida rápida han aprendido que a los niños les gusta que haya algo especialmente para ellos. Las iglesias necesitamos tener algo especial solamente para los niños en el contexto del culto. Estos programas ayudaran a los niños a sentirse valorados y bienvenidos a la familia de la iglesia.

Muchas iglesias y nosotros también decimos que los niños y las familias son importantes para la congregación pero se excluye o separa a los niños de la participación en la actividad más importante de la iglesia: El culto público. En la gran mayoría de las iglesias, los cultos de alabanza son planificados por adultos y para adultos. La selección de las canciones, el lenguaje, el texto bíblico y la duración del sermón, todos están orientados hacia el corazón, la mente y el rango de atención de los adultos. Aunque una iglesia nunca se promocionaría “solo para adultos”, así es como muchos de los cultos de adoración se sienten para los niños y sus padres.

Conozco a varios hermanos y hermanas que se han estado en la iglesia desde niños y ellos recuerdan como era estar en “la iglesia de la gente grande”. Se esperaban que ellos como niños se sentarán y escucharan el sermón. (Don Willy).No se les ofrecía  programas especiales para niños durante el tiempo del culto, ni un boletín para niños, o una cartelera para llamar su atención. La “iglesia de la gente grande” era un lugar preparado para adultos en la que se esperaba que los niños se adaptaran. Para muchos sentarse en el culto constituía algo para ser soportado, no necesariamente disfrutado. Si los niños asistían al culto de alabanza, se esperaba que permaneciesen sentados, quietos y en silencio.

Hoy en día sabemos mucho más que hace treinta o cuarenta años atrás de cómo crecen y se desarrollan los niños. Ese conocimiento ha transformado la paternidad, la educación el entretenimiento y el comercio para los niños. Nuestra sociedad esta llena de ambientes y productos que consideran a los niños. Los niños crecen en hogares seguros y viajan de un lugar a otro en vehículos con asientos especiales asegurados con cinturones de seguridad. Los juguetes son diseñados para cada etapa del desarrollo, para estimular el cerebro del niño, protegiéndolo al mismo tiempo de ahogarse con las partes pequeñas. Los parques de diversiones se especializan en crear mundos al nivel de la mirada de los niños. Algunas peluquerías tienen asientos de autos o caballos como en las calesitas para que los chicos se sienten a cortarse el pelo. (Dentista) Los centros comerciales cuentan con salones de juego para chicos (Posadas Plaza Shopping). Los supermercados proveen carritos en forma de autos para cargar  las compras. Cada vez hay más lugares que responden creativamente a la pregunta que hacen los padres: “¿Qué ofrecen ustedes para mis hijos?”

Es tiempo que como iglesia nos trepemos al vagón de la integración de los niños, no solamente porque la sociedad  moderna lo demanda, sino porque Jesús fue un modelo al respecto. Leemos en la Biblia que una multitud trajo a sus niños para que conocieran a Jesús cara a cara (Marcos 10: 13 – 16) “le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban. Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él. Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.”

Querían que Jesús pusiese sus manos sobre ellos y los bendijera. Cuando aquellos padres llegaron, Jesús estaba en medio de una acalorada discusión acerca del divorcio con un sospechoso grupo de fariseos. Era una situación tensa. El tema que se estaba tratando no era apropiado para que escucharan los menores. Cuando los padres empujaron a través de los adultos para llevar a sus hijos cada vez más cerca de Jesús, los discípulos los detuvieron. Les dijeron a los padres que no lo molestaran, que estaba ocupado. Pero Jesús escucho la corrección de los discípulos e inmediatamente cambio el centro de su atención de los fariseos a los niños y sus padres. Se inclino para alzar a los niños y sentarlos en su regazo. Entonces procedió a darles a sus discípulos, los fariseos y a toda la multitud, uno de sus propios mini sermones. Dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.”

Las Escrituras agregan que Jesús puso sus manos sobre los niños y oró por ellos.

En esta historia Jesús demuestra lo importantes que son los niños en el reino de Dios. Es un asunto que se reitera a lo largo de las Escrituras. Es interesante notar que la Biblia registra las experiencias infantiles de grandes hombres, como José, Moisés, Samuel y David. Cuando estos hombres eran niños, Dios estaba obrando en sus vidas para llevar acabo sus propósitos. Jesús dijo: “Y cualquiera que en mi nombre reciba a un niño como este, a mi me recibe…” Mirad, no tengáis en poco a ninguno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles en los cielos siempre ven el rostro de mi padre que esa en los cielos” (Mateo 18: 5 – 10). Pablo le escribe al joven Timoteo. “Evita que te desprecien por ser joven; mas bien debes ser un ejemplo para los creyentes en tu modo de hablar y de portarte, y en amor, fe y pureza de vida” (1 Timoteo 4:12. V. P). Desde la perspectiva bíblica la infancia no es meramente una etapa por la que uno tiene que pasar hacia la adultez. La infancia es un tiempo con un propósito y significado divinos.

Los adultos nos beneficiamos al adorar a Dios junto a los niños, porque ellos poseen una fe que a Dios le agrada. Siempre están listos para confiar y creer. Son espontáneos. Son brutalmente honestos. Son expresivos. Son dependientes. Dios disfruta de la naturaleza y personalidad de los niños. Las Escrituras identifican específicamente atributos como la sinceridad, la humildad, la ingenuidad, la vulnerabilidad y la simplicidad como cualidades que se encuentran en los niños, y Dios las atesora. Cuando a los niños en el culto se les da la posibilidad de expresarse, los adultos tenemos la oportunidad de aprender de ellos y emular su fe infantil.

He aquí una meta importante para recordar: el propósito de la adoración es agradar a Dios. Y la adoración de los niños es agradable a Dios. Muchas, veces la adoración organizada llega a tratarse más de lo que nosotros necesitamos que de lo que Dios merece recibir de nosotros. Vamos al culto de alabanza para ser inspirados, para recargar nuestras baterías para la semana que tendremos por delante, y para encontrar refugio de un mundo que cada vez menos tolera nuestras creencias y nuestra moral. Con este enfoque distorsionado de la adoración, muchas veces los adultos sentimos que los niños nos apartan y distraen del espíritu de adoración. Es que ellos hablan en momentos inapropiados. Se mueven demasiado. Muchas veces son los mismos padres los que claman con más intensidad por un ambiente libre de niños. Muchos de ellos ven al culto como una oportunidad para tener una paréntesis en su labor como padres.

Pero la adoración no se trata de nosotros y de lo que nosotros queremos. La adoración se trata de Dios y lo que Dios quiere. Dios desea las alabanzas de su pueblo; incluyendo a los niños. El plan de Dios fue que los bebes y los niños pequeños le alabaran en el salmo 8: 2: “De la boca de los pequeños (los que maman) has establecido la alabanza”. Si para Dios es importante que los niños se involucren en la alabanza, para nosotros también debe ser importante.

Muchas iglesias ofrecen experiencias de alabanzas alternativas, solo para niños. La “iglesia infantil” es sin dudas muy popular para padres e hijos. Pero hasta en la “iglesia infantil” que cuente con la mejor alabaza y el mejor equipo para enseñar a los chicos, existe un peligro escondido; si los niños nunca adoran con los adultos durante sus años formativos, ¿cómo aprenderán que la “iglesia de la gente grande” es importante y deseable? Si los niños no son incluidos en nuestros cultos, ¿Cómo podrán valorarlos?

El culto no es únicamente el momento en que se enseñado el contenido de la fe, sino también la ocasión en que la iglesia comunica sus sentimientos,  y lo mas trascendente  de se fe. Si se aísla a los niños en su propia experiencia de adoración, se perderán mucho de la experiencia comunitaria de la familia de su iglesia. Los sermones y canciones deben tener en cuenta a los niños.

Cuando los niños son pequeños, son como el cemento recién cargado. Son impresionables. Es por eso que es importante incluir a los niños en el culto  comunitario desde pequeños. Los niños que tienen experiencias significativas en la adoración son más propensos a valorar la adoración al madurar hacia la adultez.

Los que saben dicen que hay tres aéreas generales del desarrollo infantil. Desde el nacimiento hasta los siete años, los niños están en la “etapa de ser impresos”. En ese tiempo, los niños absorben todo lo que les presentamos.” Lo que creen acerca de Dios durante ese tiempo es más que nada el reflejo de lo que nosotros (los padres) creemos”. Desde los siete hasta los quince años, los niños están en la “etapa de ser impresionados” Ellos tienen la mayor receptividad para nuestros valores y creencias, con el potencial de asumir esas creencias como propias… los niños comienzan a buscar su identidad espiritual durante ese tiempo, y necesitamos aprovechar la oportunidad cuando se presenta. Luego de los quince años, los adolescentes están en su etapa de entrenamiento, y son mucho menos receptivos a nuestros valores y creencias cristianas. Es muy probable que prueben y desafíen aquello que se les ha enseñado. Estas reflexiones deben ayudarnos a ver que necesitamos como iglesia incorporar a los niños a ala “iglesia de la gente grande” cuando son suficientemente jóvenes como para ser receptivos a nuestros valores y creencias acerca de la adoración. Si esperamos hasta que nuestros hijos lleguen a la adolescencia, puede ser que hayamos perdido una oportunidad crucial de enseñarles que la adoración es muy importante.

Una hija de pastores conto la siguiente historia: “Cuando yo era una niña y los domingos por la mañana me sentaba en el banco de la iglesia, tenía un pequeño juego que consistía en contar cuantas personas a mi alrededor tenía el cabello blanco. Luego contaba a las de cabello gris. Finalmente sumaba cuantas personas tenían anteojos. Perfeccione mi técnica lo suficiente como para mantener mi cabeza quieta y solo mover los ojos de un lado a otro, recorriendo las filas de personas. Era una manera de mantenerme ocupada durante el culto de adoración. Con el tiempo este sencillo juego me enseño más que eso. Me enseño que la presencia de los adultos mayores es muy importante para una congregación saludable. Los adultos mayores provén madurez en la fe, profundidad de experiencia y un firme sentido de la historia que constituye el eje para la unidad de la iglesia.

Esta misma hermana termina su historia diciendo. “ahora cuando miro a los bancos de la iglesia los domingos, busco los bucles rubios y las colas de caballo negras,  de los niños dispersos entre los adultos de cabellos blancos y grises. La presencia de los niños también es crucial para una congregación sana. Los niños proveen frescura de fe, emoción de vivir y un vislumbre del futuro que fortalece a toda la familia de la iglesia. Los niños  tienen un lugar importante en los bancos, junto a los adultos. Es nuestra responsabilidad lograr que sientan que pertenece allí.

 

Ernesto Gonzalez

Docente, Pastor y Co editor de La Trompeta

Garupá, Misiones

Enseñanzas de la Pandemia

Por David Luchini

Editor

Córdoba Argentina

 

 

Cuando el 1 de enero en todo el mundo se brindó por el año que comenzaba nadie o casi nadie creyó que el 2020 pasará a la historia como un año fuera de lo común. Una pandemia originada en la ciudad de Wuhan, China, se expandiría a casi todos los rincones del globo terráqueo causando contagios, muertes y un enorme impacto económico.

Como creyentes, debemos pensar algunas cosas y extraer enseñanzas hasta el momento. Estamos en medio del proceso histórico y no podemos sacar todavía conclusiones, pero la experiencia hasta momento nos ayuda.

Dios es soberano. La tecnología y la economía le han dado al ser humano una falsa sensación de poder prescindir de Dios. Pero Dios sigue siendo Dios. «Jehová reina, regocíjese la tierra», leemos en Sal 97.1. Un ser microscópico fue capaz de confinarnos a nuestras casas, suspender nuestras actividades y cambiar nuestras vidas. ¿Estamos ante una profecía bíblica? No soy quien para afirmarlo ni negarlo, pero reconozco que Dios es el dueño de los tiempos y que todo ocurre por una razón. Nada escapa de su voluntad.

Debemos evitar la soberbia en todas sus formas: el conocimiento humano, la riqueza, los bienes materiales, incluso cierta soberbia espiritual. Seamos humildes y reconozcamos a Dios en todo.

Lo urgente. Lo más importante es que te encuentres con Dios todos los días. Tiempos de calidad en su presencia. Lo primero del día es derramarte en Su Presencia en oración, humillación, arrepentimiento, adoración y lectura de la Biblia. Si no tienes más opciones que la de quedarte en tu casa, aprovecha e invierte el tiempo estando en la presencia de Dios. Él ama la comunión íntima con sus hijos. La desea. Disciplina tu vida espiritual para relacionarte más profundamente con tu Padre.

Confiar en Dios. Nuestra confianza, hoy y más que nunca, debe ser puesta en Dios. No en un trabajo, en un cheque o en un salario. Dios es la fuente de nuestros ingresos, el que nos da la fuerza física para trabajar y la lucidez mental para resolver problemas. A El debemos remitirnos siempre.

Es maravilloso pensar que somos sus hijos y que contamos con su protección. Pero cuidado. La protección de Dios depende de nuestra comunión y santidad. «al que aportillare el vallado, le morderá la serpiente» (Eclesiastés 10.8)

Cuidado con Mamón. El miedo, la avaricia y la vanidad son peligros en torno al dinero. Cuida tu corazón. Por lo general las personas pobres temen no tener, pero la Palabra de Dios nos da promesas también lo material. Aprende a confiar plenamente en Dios como la fuente de tu provisión.

Pero aquellos que tienen una mejor posición económica a veces ponen su corazón en lo material. Cuídate y cuida tu corazón. El amor al dinero es «la raíz de todos los males» (1 Tim 6.10). Aprende a usarlo sabiamente. Lo mucho o lo poco que tienes viene de Dios.

Adaptarse. Es importante que tengamos la capacidad de transformarnos. Ya la Palabra nos pide en Romanos 12.2: «No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento». Esto bien puede aplicarse también a nuestra área material. Debemos ser capaces de cambiar nuestras actividades en función de los nuevos tiempos. Hay bares y restaurantes que debieron convertirse en cafeterías de paso que hacen deliveries de comidas. Muchas personas emprendieron nuevos negocios aprovechando Internet haciendo cursos on line, trabajando en la modalidad home office o simplemente vendiendo cosas a sus amigos por WhatsApp. Sé flexible y aprende a adaptarte.

Debes aprender a diversificar tus fuentes de ingreso. No dependas sólo de un cheque, de un empleo o de un solo oficio. Aprende a tener otras formas de ingresos. Evita gastos innecesarios. Piensa dos veces antes de hacer una compra. Usa internet para aprender nuevas habilidades o perfecciona las que ya tienes. Es necesario incorporar los hábitos del ahorro y la inversión. Es la clave para salir de la pobreza y resistir mejor las crisis. Haz un análisis de tus ingresos y egresos, crea tu presupuesto mensual y vive dentro de él. Crea un fondo de emergencias para usarlo en situaciones críticas. Haz que todo esto sea tu hábito

Ayudar y amar al prójimo. Este es el mejor contexto para predicar el Evangelio y mostrar amor. Muchas vemos hemos descuidado el aspecto de las obras, sin embargo, en Mateo 25 leemos lo importancia, lo crucial que son para el Señor. No debemos descuidar el servir a los necesitados de manera material y espiritual. Hacerlo a ellos es hacerlo al Señor. Tampoco debemos descuidar el amor. Un simple mensaje de texto o un «¿cómo estás?» sirven para confortar a una persona que tal vez esté pasando un mal momento.

Entender los signos de los tiempos. Como dije más arriba, no soy quién para dar interpretaciones escatológicas. Sin embargo, el Señor nos pide que seamos sabios y que aprendamos de la higuera: «De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas» (Mateo 24.32-34).  ¿Alguna vez en la historia hubo una pandemia global como ésta? Se ha mencionado la Gripe Española que ocurrió entre 1918 y 1920. Sin embargo, esa enfermedad no fue global ya que afectó a millones de personas. Otros cuentan el caso del ébola, pero esto ocurre en África casi exclusivamente. Pudo haber sido el Sida, pero no tuvo características de pandemia. ¿Alguna vez en la historia hubo tanta tecnología y conocimiento como hoy? ¿Alguna vez en la historia hubo tantos niveles de contaminación ambiental con tantas especies de flora y fauna desaparecidas? ¿Alguna vez en la historia fue tan fácil viajar de un país a otro?

Que este tiempo sea un tiempo de aprendizaje. Usemoslo sabiamente.

La Iglesia y la Nueva Normalidad

Por René Christie. Pastor,

tecnólogo y co editor de La Trompeta.

Panamá

 

Como es de conocimiento de muchos el COVID-19 ha cambiado la forma de ver las cosas y de cómo vamos a tratarnos ahora. Los bloques económicos que van abriendo de forma gradual, que, en muchos casos, provocan rebrotes de esta pandemia confundiendo a los galenos y técnicos médicos, que ya están visiblemente cansados, pero dando todo lo que tienen para salvaguardar la salud de la población.

Estos bloques que se formaron en la mayoría de los países, fueron abriendo de forma gradual, donde en algunos casos están en el segundo (por lo menos en Panamá), otros en el tercero y como en Europa que ya están en lo que conocemos como el bloque cinco.

Ejemplo de estos bloques por lo menos en Panamá podemos ver que el bloque uno consiste en la apertura de:

Talleres de mecánica y repuestos en general, servicios técnicos: plomeros, electricistas, mantenimiento de sistemas, aires acondicionados, ascensores, mantenimiento y limpieza de piscinas; la pesca industrial y la acuicultura y las ventas al por menor en su modalidad de ventas en línea o comercio electrónico.

El bloque dos: Está el sector de la construcción en su modalidad de infraestructura pública, la minería no metálica, las áreas y lugares de culto, sociales y deportivas solo a una capacidad de 25% y guardando una distancia de dos metros.

El bloque tres: Está conformado por el comercio al por menor, el comercio al por mayor, las ventas de autos, servicios profesionales, servicios administrativos y construcción de proyectos privados.

El bloque cuatro: Conlleva la apertura de hoteles, restaurantes y el transporte aéreo

El bloque cinco: mientras que el bloque cinco incluye la educación, el transporte no esencial, deporte, bares y sitios de esparcimiento.

El bloque seis: Es la etapa final, incluye a todos los sectores económicos que no estaban abiertos e incluye conciertos, ferias, patronales y discotecas. Datos tomados de la Estrella de Panamá, edición del 11 de mayo de 2020.

A las iglesias les tocó el bloque dos, donde el protocolo de higiene es muy riguroso y las autoridades de salud están al pendiente de que se cumplan las medidas a cabalidad. Entre las medidas que quiero recalcar están:

  • Niños de cero a diez años no podrán asistir al templo por el momento.
  • Adultos mayores de 60 años no deben asistir, si lo hacen, es bajo su propio riesgo.

La segunda, la de los adultos mayores, según la Alianza Evangélica de Panamá en reunión con las autoridades, decidieron dejarlo de esa manera, o sea, bajo su propio riesgo, debido a que muchos pastores tienen más de sesenta años, por lo que tienen que tomar medidas especiales para con este grupo de edad.

Estas y otras medidas, como el distanciamiento, hacen que sea como extraño la confraternidad en y la Koinonía en los templos, sumados a que, por lo menos en mi país, los servicios solo pueden ser hasta dos horas.

Algunos toman estas medidas como ataques del enemigo que no quiere que estemos “juntos en armonía” Sal 133:1, otros se sienten perseguidos porque dicen que nadie debe indicarles cuánto tiempo deben estar en un servicio.

Hay también algunas disposiciones que el ministerio de salud indica que se debe tener en los sitios de reunión como: pediluvios, dispensadores de gel alcoholado, mascarillas para el que llega y no cuenta con uno o está deteriorado proporcionárselos y no puede faltar el medidor de temperatura.

Esto hace que el presupuesto de las congregaciones aumente, porque siempre deben estar disponibles. Hay algunas congregaciones que por ahora no pueden adaptarse a la medida por lo que no han podido abrir; los especuladores han querido jugar con los precios; gracias a Dios, el gobierno ha detenido esto, fijando los precios.

Para mí lo importante es seguir predicando la palabra sin importar las restricciones que quieran indicar los grupos de salud pública, tomando las medidas necesarias para hacerlo. Seguir utilizando la tecnología digital, la cual ha hecho que el pueblo de Dios se haya acercado más cada día, como también los medios de comunicación más tradicionales como una llamada telefónica, para llevar ese mensaje muy importante, que es el de la salvación de nuestras almas, donde una vida, que no cometió pecado, tomó nuestro lugar y murió en una cruz, este es JESÚS, a quien debemos amar, honrar y servir por siempre.

Sigamos adelante, que nada nos detenga, sirvamos a Dios en cualquier condición y no dejemos de compartir su palabra y utilicemos los recursos que tengamos y los que nos provea el Señor, quien es dueño de todo.

No sabemos qué sigue luego de esta pandemia, lo que sí sé, es que no debemos desmayar porque El Señor está con nosotros como poderoso Gigante. Jeremías 20:11.

Bendiciones.

La Culpa la tiene el otro

En este comienzo de un nuevo año, debemos cada uno de nosotros evaluarnos y ver cual es nuestra responsabilidad.

El humorista argentino Tato Bores pasará a la historia como un filósofo humorista político, sutil y observador de las vilezas y picardías con que los seres humanos se tratan. Estos días tuve la oportunidad de leer uno de sus monólogos que relata la siguiente historia.

«La culpa de todo la tienen el ministro de economía»
– Dijo uno.
«¡No señor!» Dijo el ministro mientras buscaba plata debajo del zócalo. «La culpa de todo la tienen los banqueros.
«¡Calumnias!» Dijo un banquero mientras depositaba a su madre a siete días.
«La culpa de todo la tienen los políticos que prometen una cosa para nosotros y hacen otra para ellos.
«¡Eso es pura maldad!» Dijo un diputado mientras preguntaba donde quedaba el edificio del congreso.
«la culpa de todo la tienen los científicos que creen en el Big Bang y no  en Dios».
«¡Error!» – Dijo un científico mientras diseñaba una bomba capaz de matar a más gente en menos tiempo, con menos ruido y mucho más barata. «la culpa de todo la tienen la justicia que permite que los delincuentes entren por  una puerta y salgan por la otra.
«¡La culpa de todo la tiene los jóvenes de pelo largo!»
«ustedes están locos» – dijo un joven mientras pedía explicaciones de por qué para ingresar a la universidad, debía saber leer y escribir.
«¡paren la mano!» dije yo. «Yo se quien tiene la culpa de todo: La culpa de todo la tiene el otro. “¡El Otro. Siempre tiene la culpa!»
«¡Eso, eso!» – exclamaron a coro. «El señor tiene razón. La culpa de todo la tiene el otro… el otro… el otro»

Es lamentable en estos tiempos ver a muchos hermanos de nuestra y de nuestras iglesias angustiados, padeciendo enemistades pleitos por culpa del Otro, especialmente cuando poseemos en la Biblia tan ricas enseñanzas para convivir en armonía.

Las discordias que conducen a la desunión o a la falta de compromiso en la iglesia provienen de actitudes personales, mientras esto sea así, nada cambiara, decimos si el otro no cambia. Sin embargo tenemos que tener en cuenta que Jesús dijo lo siguiente: “Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entrareis al reino de los cielos”. Nadie puede hacerse justo solo obedeciendo leyes y pactos, como creían los religiosos de antes y también los actuales, sino siendo justos mediante la nueva naturaleza que Dios pone en nosotros.

Los nuevos convertidos van a reclamarnos sino hacemos algo en este sentido, tenemos que hacer un sacrificio y lograr aumentar la unidad entre los hermanos y la iglesia.

A continuación veremos claves bíblicas para crecer en la unidad:

  1. Aceptar la responsabilidad personal para aumentar y mantener la

unidad cristiana. (Efesios  4: 1 – 3)

“Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como  es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;”

 

  1. Aceptarnos los unos a los otros como hermanos en Cristo

(Romanos 14: 1; 15: 7)

Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones.”

“Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios”.

 

  1. No guardar rencores (Efesios 4: 26; Colosenses 3: 13)

Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,”

 “soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros”.

 

  1. 4. Evitar murmurar y criticar (Santiago 5:19 – 20)

Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver,

sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados”.

 

  1. Soportar a su hermano, aún cuando no pueda comprender u

aprobar su actitud o hechos (Efesios 4: 2)

con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor”

 

  1. Perdonar a los que nos hieren, que manifiestan contienda o que

pecan contra nosotros. (Colosenses 3: 13)

soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros”

 

  1. Evitar el agradarse a sí mismo y salirnos siempre con la nuestra. (Romanos 15: 1 – 3ª)

Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos. Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación. Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo;”

 

  1. Deje que su hermano forme su propia opinión. (Romanos 14: 15)

Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió”.

 

 

  1. Evitemos condenar a los que no están de acuerdo con nosotros

(Santiago 4: 12)

«Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?

 

  1. Reconocer que necesitamos de otros tanto o más que lo que

otros necesitan de nosotros. (1 de Tesalonicenses 5: 11)

“Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.”

 

  1. Constantemente adaptarnos a otros por la causa de Cristo. (1 de

Corintios 9: 22 – 23)

Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos. Y esto hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él.”

 

 

  1. Tomar la iniciativa de re – establecer la unidad aunque nosotros

no seamos los culpables del problema o la división. (Mateo 5: 22 –

23)

Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.   Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti,”

 

  1. Poner más tiempo en escuchar y comprender a los demás que

en expresar nuestra propia opinión (Proverbios 10: 19; 17: 27)

En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente. El que ahorra sus palabras tiene sabiduría; De espíritu prudente es el hombre entendido.

 

  1. Y sobre todo enfatizar el amor (Colosenses 3: 14)

“Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.” 

 

(1 de Tesalonicenses 4: 9 – 10)

“Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros; y también lo hacéis así con todos los hermanos que están por toda Macedonia. Pero os rogamos, hermanos, que abundéis en ello más y más;”

(1 de Pedro 1: 22)

Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el

amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro”;

 (1 de Juan 3: 16)

“En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.”

 

Espero queridos hermanos que cuando tenga un problema con otro hermano, cuando no entienda la actitud de otros hermanos en la fe, recuerde estos consejos bíblicos y actué según lo que la Biblia dice, así tendremos un 2012 unidos y podremos decir que en Cristo Jesús somos más que vencedores. Así terminamos recordando este último pasaje: ““En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por  nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.”

 

Amen.

Pr Ernesto Gonzalez. Pastor, profesor del Instituto Daniel Warner y co-editor de La Trompeta

 

Un mensaje a la Iglesia de Dios

(*)Este artículo fue escrito en el contexto de los incidentes raciales en Estados Unidos. Material Facilitado por Carl Stagner

 

Jesús lloró.  Es una línea  famosa de Juan 11, que captura un momento conmovedor en la vida de Jesús mientras estuvo en la tumba de Lázaro.  Ahí el experimentó el dolor de Sus queridos amigos en Betania, conmovidos por la profundidad de su pérdida y dolor.  Lázaro era un buen hombre. Era demasiado joven para morir. “Si solamente Tú hubieras estado acá,” le dijeron las hermanas de Lázaro a Él. y «Jesús lloró»  (Juan 11:35).

Este no es el único registro del ojo lloroso de Jesús.  “Pero a medida que llegaron más cerca de Jerusalén y vieron la ciudad adelante, Él empezó a llorar. ‘Ojalá hoy supieras que llega el camino de la paz´ Pero ahora es demasiado tarde y la paz huye de Ti” (Lucas 19:41-42).

Y qué imaginamos que Jesús está sintiendo en este momento mientras se acerca a nuestras ciudades, a los pueblos de  nuestro país? Mientras se para en el cementerio con familias afligidas por la pérdida de más de 100.000 en los Estados Unidos por el COVID-19  (y casi 7000 más en Canadá), ¿llora Jesús? A medida que Él camina por las casa de los más de 40.000.000 estadounidenses que han perdido sus empleos por la pandemia (y un número similar y proporcional en Canadá) ¿se detiene con ojos llenos de lágrimas? Y mientras piensa en George Floyd, Ahmaud Arbery, las fuerzas de seguridad , calles llenas de protestas, edificios incendiados y granadas tóxicas que se envían de un lado a otro en Twitter, Facebook, y en las noticias de cable ¿llora?  Yo creo que sí.

 

 

Nuestro mundo es un desastre.  ¿En qué nos estamos convirtiendo?  ¿Qué clase de gente somos?  ¿Qué nos va  a pasar?  ¿A nuestros hijos? ?Tal vez, nos hemos aproximado a lo que Strauss y Howe (historiadores y sociólogos que popularizaron la teoría generacional, con los términos «boomer» y «millenial») han apodado la «Cuarta Vuelta» (ver su libro homónimo). La Cuarta Vuelta es un reordenamiento cataclísmico de trayectoria nacional, acelerado por eventos abrumadores.  Por ejemplo, en la historia estadounidense, Strauss y  Howe resaltan la Guerra Civil,  la Gran Depresión y la Guerra Mundial que siguieron como Cuartas Vueltas. Cuando se pasa la página de la Cuarta Vuelta, todo se restablece durante otro siglo, las normas dan un giro, se hacen sacrificios, cambios en la sociedad.  Nuestros desafíos presentes parecerían calificar.

Estamos con Jesús, que nunca cambia.  Esto nos da un ancla, una esperanza confiable incluso cuando nuestros corazones están rasgados.  Pero, si podemos mirar el futuro con esperanza en Cristo, se debe decir también que  para seguir a Jesús, debemos también saber cómo llorar para reconocer el aprieto y la confusión del mundo ante nosotros.  Somos parte de ese mundo también.  Jesús está tanto en el aquí y ahora como lo es el en el más allá.  ¿Cómo podemos conocer al Hombre de Dolores  si no conocemos el quebranto?

Cuando el antiguo Israel se detuvo en un cruce de caminos hace mucho, el Señor les dio una palabra famosa.  Es palabra para hoy también mientras estamos en el cruce.  No podemos seguir recorriendo el camino que elegimos hasta ahora; debemos detenernos, meditar y escuchar la Palabra del Señor:

“Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.” (2 Crónicas 7:14).

Si alguna vez  hubo un pueblo llamada por  “Mi Nombre,” esa es la Iglesia de Dios. Este domingo 31 de mayo de 2020, es el día de Pentecostés, en el calendario de la iglesia. Se celebra el nacimiento de la Iglesia, la llegada y la llenura del Cuerpo de Cristo por el Espíritu Santo. Este año, Pentecostés cae en momentos de la pandemia y en las demandas legítimas y candentes por justicia y equidad racial.  Este año Pentecostés cae mientras el corazón de la nación se está rasgando por separado y se están  juntando nubes oscuras en el horizonte lejano Este año, Pentecostés cae providencialmente en un momento cuando las naciones necesitan que la Iglesia de Dios doble rodillas.

La humildad es la puerta por la que debemos caminar.  Este Domingo si te reúnes con tu familia de la iglesia online o físicamente, deja tus opiniones políticas en la puerta. Deja  Fox News, CNN, MSNBC, las verificaciones de publicaciones de  Facebook —que tal vez no sean reales—y todo lo demás afuera. Nuestro llamado es a humillarnos y orar.  Para admitir que nos hemos vestido de orgullo y arrogancia. Para orar por nuevas vestiduras, tejidas en los Cielos para nuestros corazones acá en la tierra. Para buscar el rostro de Dios sin prejuicio ni fingimiento, simplemente abriendo nuestros corazones a Él. Para pedir perdón para nuestra tierra, y para nosotros mismos.

Esta vez no debemos orar como «el Fariseo orgulloso» que se inclinaba la cabeza y decía «Gracias,  Dios, que no soy un pecador como otros hombres, ni aun como éste que está ahí… porque yo no peco” (parafraseado de Lucas 18:11-12). Esta vez debemos humillarnos admitiendo nuestro hablar descontrolado, mentes cerradas, actitudes crueles, prejuicio y autosuficiencia; este momento es para admitir que no somos autosuficientes y que no hemos conseguido  nuestra buena fortuna ni el favor de Dios.  Este es tiempo de llanto.  Por nosotros. Y por la ciudad en frente a nosotros.

Si eres pastor y estás leyendo esto, te pido que lleves esta oportunidad ante tu congregación este domingo. Tal vez, encuentres un lugar para mencionarlo por lo menos antes, después o durante tu predicación.  En eso, te unirás no solo con otras congregaciones de la Iglesia de Dios, sino también una coalición de gran envergadura de comunidades cristianas a lo largo de la tierra.  Comunión de creyentes evangélicos, de Santidad wesleyana, católicos, ortodoxos orientales, Protestantes Históricos, Negro Histórico y Pentecostales también van a estar inclinándose ante Dios este fin de semana para humillarnos por el fallecimiento de tantos en la pandemia y buscar el rostro de Dios.  Esta unidad en este momento tiene algunos precedentes, por lo general que ocurrieron solo en estaciones que podríamos definir como Cuarta Vuelta-

No podemos conocer qué traerá la siguiente semana o el siguiente mes.  La vía derecha será encontrada pero ahora es tapada por las nubes que bajan y la niebla de incredulidad. Aún así el Sol de Justicia resplandece.  El hará un camino.  Es para que nosotros ahora nos humillemos y oremos.

 

 

Muchos alcaldes y gobernadores están convocando a un Día de lamentación el lunes 1 de Junio. Nosotros en la Iglesia de Dios vamos a observarlo también con el cierre de nuestras oficinas durante el día.  Mientras se hace eso, nos detenemos a orar y escuchar en el despertar de la pandemia.  Hemos trabajado con todo – incluso de manera remota desde nuestras casas-durante los últimos dos meses y medio y nos tomaremos el Lunes para enfocarnos en la oración. También vamos a cerrar para mostrar solidaridad con nuestro equipo y familia afroamericanos a través del Movimiento porque se impresionan de los titulares y la toman conciencia -otra vez- que cuando llegan los agentes de seguridad, oportunidades económicas y acceso al sistema de salud, crecer siendo negro es muy diferente de crecer siendo blanco.  Hay muchas otras comunidades desfavorecidas en nuestra sociedad; los desafíos no son solo para los afroamericanos.  Pero este fin de semana, nos paramos codo a codo con ellos porque juntos podremos resolver como cambiar la historia.

Pentecostés es el día de la historia del cambio en el Pueblo de Dios.  Y con eso, la historia de su mundo fue cambiado.  A hora es nuestra oportunidad de cambiar la historia de nuestro mundo.  Empezaremos con una oración humilde.

Que Dios guíe, protege y provea para cada uno de nuestros pasos.  Que la Iglesia de Dios sea digna del Nombre.  Jesús es el tema.  Síganlo.

Yo permanezco, humildemente, tu hermano en Cristo.

 

Jim Lyon, Director General

El periodista artesanal

David Miller

Si me permites, quisiera opinar sobre un fenómeno siniestre relacionado al Covid-19 que aparece con más frecuencia en las redes sociales. Me refiero a videos, entrevistas y comentarios que presentan la pandemia, no como una crisis médica de salud, sino una conspiración política o económica o aun militar que atenta contra los pueblos y naciones del mundo.

Como misionero y periodista, estoy muy escéptico de teorías de supuestas conspiraciones globales. No me convencen los que alegan que empresas multinacionales, gobiernos comunistas o capitalistas, los judíos u otra entidad política, religiosa o económica han organizado un complot para dominar al mundo entero a través de la pandemia. Uno, por la falta de evidencias contundentes que aprueban la existencia de una alianza global más allá de la ONU, OTAN, los Países No Alineados u otra de esta clase de entidades. Representan las organizaciones “transnacionales” más poderosas que existen, o han existido, en la historia. Vale mencionar que estas grandes alianzas no han logrado influenciar mucho la vida cotidiana de sus mismas naciones miembros, menos la de paises ajenos.

Lo que si afirmo que existe y opera contra nosotros es la clase de conspiraciones que la Biblia nombra “los principados, potestades y huestes espirituales de maldad.” Estos han estado presentes en el mundo desde Génesis, oprimiendo la humanidad entera. Uno de sus siniestros complots más dañino históricamente ha sido el echar culpa para los desastres naturales o económicos a etnias o menorías religiosas.

Estos incluyen, pero no se limitan, al masacre de 1.5 millones de armenios a manos del Imperio Otomán, el Holocausto Judío en que los nazi de Hitler aniquilaron 6 millones de cuídanos europeos, y el genocidio de Ruanda en que murieron un millón de ciudadanos tutsi. Estos masacres sucedieron en el siglo 20, la supuesta era moderna sofisticada. Imagina lo que puede suceder en el siglo 21 pos-moderno, si estas teorías de conspiración ganan el apoyo de personas de influencia. Van a morir muchísimo más inocentes por el odio, violencia y guerra que puede destruir el Coronavirus. Qué lástima seria.

Esta es mi opinión. Muchas gracias por leerla hasta aquí. Lo aprecio mucho.

Bendiciones y abrazos en Nombre del Señor de los señores.

  -David Miller, Cochabamba, Bolivia

La Bendición

Con frecuencia escuchamos frases como Dios te bendiga bendiciones y otras en el ambiente evangélico. Son parte de nuestros saludos del culto de las oraciones y canciones sin embargo no es tan fácil definirlo ni profundizar en este concepto tal vez por tener tan asumido un naturalista es por eso yo era vamos a ver este tema a lo largo de la palabra del Dios

Una definición de un diccionario no bíblico habla de conceder Dios una gracia al mientras que para uno bíblico la bendición es transferir el poder o el favor de Dios a alguien

En qué consiste esa gracia que implica la bendición

La bendición consiste en un favor o una gracia que nos otorga el señor a veces está asociada a la fecundidad y a la reproducción Génesis uno 28 y 91 otras veces a engrandecer a una persona como a Abraham Génesis 12 dos y también a la protección de Dios Génesis 12 tres a la autoridad uno 28 a capacidades y a lo material

También nos encontramos con otras cuestiones en relación a este que en la marzo parte de los pasajes es Dios quien bendice no sólo a personas sino también a su creación Génesis 23 vemos que las personas bendicen como lo hacían los patriarcas y sacerdotes y padres a hijos

La voluntad de Dios a lo largo de la Biblia es nuestra felicidad y es por eso que desea bendecirte en todos estos aspectos salmo 38 Dios quiere y llevemos una vida fructífera y próspera en todo nuestro ser si buscamos primero su reino y el resto y añadir a los demás así habla el texto de proverbios 10 22 su bendición nos enriquece y próspera según este texto dios bendice materialmente pero también da satisfacción es bueno mencionarlo porque mucha gente prospera en lo material pero nunca está conforme

Es más Dios quiere bendecir mucho salmo 115 12:15 primera de Pedro 39 la bendición puede darse como un hecho futuro Génesis 48 15 16 y también como algo presente al corto plazo Job 42 dos otros dos aspectos más dijimos que la bendición ladraban padres sacerdotes patriarcas todos ellos tienen en común la posición de autoridad dada por Dios en números Sáez 22 al 27 Dios encarga a los sacerdotes que vendían a su pueblo

Las bendiciones suelen ser también para las generaciones futuras las que estaban destinadas a Abraham lo fueran también a sus descendientes Génesis 27 28 29 otro aspecto que dios bendice es la unidad del pueblo

Jesús y la bendición

Es curioso ver en el nuevo testamento del señor Jesús habló poco de este tema si bien hay muchos mensajes con promesas y éstos se pueden interpretar como bendición el término bendecir o sus derivados aparecen en dos situaciones bendecir a los que no maldigan Mateo 5.44 y Jesús bendiciendo a los niños Marcos 10.16

Esto nos muestra que debemos pedir por nuestros enemigos cosa absolutamente difícil y también que Jesús bendice a los más pequeños y simples

Las cuestiones

Dijimos que Dios tiene la autoridad deben decirnos desde hace quiere vernos bien pero por qué no bendice

Hay cristianos que no reciben la bendición de Dios que tal vez esperan ver en qué otros prosperan y esos parecen estar estancados

Lo primero que hay que hacer en estos casos es tener la actitud bíblica de alzar los ojos realmente Dios no te bendice porque no pensadas en lo que si tenés en vez de pensar en lo que no tenés tener salud familia una iglesia trabajo tiene materiales son bendiciones de Dios cuanta gente desearía tener sus familiares en el camino del señor se alzaron los ojos, frecuencia si fuéramos agradecidos en todo lo no estaríamos

Lo segundo que debemos pensar es que la bendición está sujeta a la obediencia depende más de nosotros quiere Dios el desea bendecirnos pero si estuviéramos en sintonía con él las bendiciones aumentarían Deut 11 26 28 A más obediencia más bendición

Esto tiene una implicancia debemos vigilar y vigilarlos constantemente meditar en nuestros caminos y corregir a otros esto es importante para nuestras familias en la Biblia hay un caso muy triste un sacerdote un hombre de Dios que administraba delante de Dios y era la guía de Israel descuido a su familia el y no consiguió corrigió a sus hijos primera de Samuel dos 12:17 cuando lo hizo éstos no escucharon ya eran grandes él y lo hizo demasiado tan las consecuencias en el capítulo cuatro son que los israelitas perdieron su objeto más preciado es decir el arca de pacto y la muerte de su familia

Esto tiene un significado para ser tolerante con el mal comportamiento de sus hijos Helí hizo que perdiera Israel y la decir el símbolo de la presencia de Dios y es que cuando permitimos pecado no hay santidad y sin esta nadie verá a Dios

Reprender y corregir con amor es un acto agradable delante de Dios ayudará a restaurar y corregir es bueno para el cuerpo de Cristo el diablo quiere probar la bendición

Conclusión es maravilloso pensar que el plan de Dios para nosotros es la felicidad y la bendición nos llena de gozo saben de Dios ha sido pero al precio la santidad y la soberanía de Dios sin esas no vamos a poder vivir una vida aún

 

Edición impresa: ¿Qué es la religiosidad popular?

Algunos son curiosos, llamativos y coloridos. Otros son tenebrosos. Algunos existieron, otros fueron inventados y al resto se le atribuyen epopeyas folklóricas. Pero todos tienen en común la devoción de muchísimas personas a lo largo del continente.

Se denomina a este fenómeno Religiosidad Popular, una serie de creencias sincréticas donde confluyen elementos del catolicismo, Paganismo Pre Colombino y religiones de origen africanistas al que se le agregan simbologías de color local, urbano o rural.

Quienes estudian este fenómeno en profundidad observan que es un elemento religioso propio de las masas de nuestro continente. Algunos lo interpretan como una reacción de las clases populares frente, por un lado, al Racionalismo Occidental que domina la cultura establecida, y por otro, a las iglesias tradicionales.

 

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Los Himnos: ¿Ya pasaron de moda?

Hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; Efesios 5:19.

La alabanza es una parte muy importante en la vida de todo cristiano(a), es la forma en que exaltamos el nombre de nuestro Señor y expresamos nuestros sentimientos hacia El.

Dar gracias, adorarle, cantarle, para eso fuimos creados y cantarle con todo nuestro corazón le agrada.

Hoy hay muchos ritmos y estilos de música, como también están los cánticos de antaño, los que comúnmente le decimos de la «senda antigua», que fueron, son y serán de inspiración para muchos. Es la palabra de Dios cantada, expresiones de adoración interpretados con gran solemnidad; majestuosos acordes y partituras que le dan un matiz glorioso a las inspiraciones de muchos autores.

Ahora sale la pregunta: ¿ los himnos pasaron de moda?. Teniendo intérpretes de temas tan «juveniles» o de «este tiempo» que son cristianos, teniendo contenido que ciertamente hablan palabra de Dios, solo que con los ritmos y estilos de ahora hacen que algunas personas sientan que no son agradables, ya que piensan que se van en el ritmo y no en lo que dicen.

Vengo de cantar con el himnario con solo un piano y algunas panderetas en el templo. Estos himnos nos inspiraron a seguir adelante. Temas como: Las promesas del Señor, Yo le alabo Aleluya, Tu Jubileo Iglesia Celebrad, La Familia de Dios, Tal Como Soy, A Tu Casa Padre Venimos Hoy, entre otros.

Recuerdo cuando niño, se entonó el himno Pecador Ven A Cristo Jesús y una señora quien fue invitada por una prima, aceptó a Cristo por este canto. Han pasado muchos años y esta hermana sigue perseverando y ahora tengo el privilegio de ser su pastor.

Hoy, tenemos más instrumentos y músicos en la congregación, también, le hemos dado a nuestros himnos un toque muy panameño sin perder los arreglos originales. Gusta mucho a las nuevas generaciones y los que han venido cantando desde siempre, lo ven con buenos ojos.

Por eso, la música de los himnarios y los mensajes que tienen, en mi opinión, no pasarán de moda, ya que la palabra de Dios nunca pasa de moda.

Nos toca seguir cantándolos y no olvidar nuestros himnos de la Iglesia de Dios, como también, promoverlos y darle el valor que merecen estas inspiraciones de hermanos que, Dios les dio qué escribir para alabarle, honrarle y predicar su palabra de manera cantada.

Renée Christie es Pastor y co editor de La Trompeta

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Genesis – Misiones

Una breve introducción al inicio de la obra misionera en la Iglesia de Dios.