Edición Impresa: ¿Qué hay de nuevo en la Nueva Era?

Joaquín dice que cree en Dios, que Jesús fue muy importante, que hay que ser buena persona para la próxima vida y que todas las religiones son buenas. Marina dice ser creyente, tiene una estatua de Buda en su jardín y practica yoga porque dice que le da paz. Manuel es un profesional, le va bien en su trabajo, se da lujos y cree que teniendo buenas ondas o vibras y deseando mucho algo, el universo se encargará de dárselo.

Desde hace algunas décadas la Nueva Era ha venido avanzando en todo Occidente, primero en los países centrales y luego en los periféricos. Se trata de una serie de creencias, doctrinas, enseñanzas, filosofías y  dogmas sumamente diversos, a tal punto que llegan a contradecirse entre sí. Sus fuentes son igualmente diversas: hay elementos judeocristianos, pero sobre todo, humanismo, paganismo y religiones orientales como el Budismo y el Hinduismo. Sus creyentes no se reconocen como tales, por lo que tal vez el término más acertado sería “adherentes”. Ellos dicen que no pertenecen a religión alguna, que no creen en las iglesias y que desean conectarse con el cosmos.

Un poco de historia 

Cada una de las doctrinas que componen a este movimiento tiene una tradición e historia milenarias. Sin embargo, podemos decir que el inicio de esta mezcla de doctrinas comienza en tiempos de la Reina Victoria, quien gobernó Inglaterra entre 1837 y 1901. Su país fue una potencia imperial de tamaño planetario teniendo posesiones en los cinco continentes e incluso mandando exploraciones al Ártico y a la Antártida. Prácticamente un tercio de la humanidad de entonces estuvo bajo el yugo inglés. Entre esas colonias estaban las de Asia que tenían a la llamada Perla de la Corona: la India.

Cuando los ingleses colonizan ese país se encuentran con culturas muy diferentes a ellos. Desde un punto de vista religioso, había grupos monistas como los Hinduístas, los Budistas y los vedas. Estos grupos buscaban entre otras cosas lograr una armonía del ser con el universo a través de la meditación, estados psicológicos alterados y unión con la naturaleza.

Los colonizadores venían de una  sociedad victoriana moralista e hipócrita, llena de avances tecnológicos, pero con tremendas injusticias sociales y un auge del ocultismo. Esto fomentó primero el asombro por lo diferente y luego la adhesión a estas creencias que pronto llegaron a la capital del imperio.

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3 respuestas a Edición Impresa: ¿Qué hay de nuevo en la Nueva Era?

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